jueves, 5 de marzo de 2009

el dia del buceo

Ya hemos acabado de comer y Simona ya me está diciendo que le apetece bucear y que nunca le acompaño y siempre le toca ir sola porque siempre me hecho para atrás en el momento de vestirnos. Ella me promete que si me da miedo que me suba a su espalda que ella me lleva todo el rato pero que le acompañe...al final como todos los veranos una vez cedo y ya me estoy imaginando lo que se me va a pasar por la cabeza y lo mal que lo voy a pasar. Mientras espero a que nos saquen todo el equipo sigo pensando lo que ví el año pasado y lo diferente que es en lo documentales. Ella está feliz, me da un achuchón y me empiezo a estresar aunque no se dan cuenta, yo hago lo posible para que se acabe lo antes posible porque se que después siempre hay alguna anecdota y me alegro de haber ido.
Me preparo para meterme en el agua, estamos preparados con todo el quipo puesto y solo nos queda que nos acerquen a las rocas para ponernos a bucear. Estamos sentados en la neumática con los pies en el agua, nos colocamos las gafas y el tubo, nos ponemos los guantes y esperoa que estén los demás. Mientras ya me estoy imaginándo todas las algas grandes, marrones bastante gruesas y yo nandándo por encima de ellas. poniéndo las piernas lo más lejos de ellas y pasando sin mirar. Todo esto pensando que me puedo enrredar entre ella o que me salga una morena de ellas, o cualquier especie poco apetecible de ver sin aviso anticipado. Nos tiramos y me arrepiento de haber cedido pero ya lo he hecho y hay que tirar para alante.

jueves, 19 de febrero de 2009

castello

Para llegar a la montaña donde viven te tienen que recoger en la ladera, ya que la gente no suele tener vehículos adecuados para el terreno. Lo primero que te llama la atenciñon es la cantidad de terreno virgen y lo demás lo bien que está cuidado. Las dos casas, tanto la de los dueños como la de los invitados con la fachada de piedra, antigua y muy bien cuidada, campos inmensos alreded0r donde encuentras un lago de agua de manantial y muchos caballos a su aire.
La casa decorada con madera oscura y cortinas luminosas, todo colocado rústicamente y poco amontonado. En el comedor interior puedes ver todo el paisaje al estar cubierto por una gran cristalera, donde los dias de viento estas calentito por el sol que traspasa. Por las tardes ves al jefe de la casa montando a caballo con sus hijos y enseñándoles toda la montaña, mientras su mujer cuida las plantas acompañada de los mastines que están adormilados por el calor del verano. Es una casa que se siente paz, huele limpio al estar rodeada de campo y la gran laguna y ves a la gente feliz al estar allí.

jueves, 12 de febrero de 2009

a él

Me marcho esta noche, antes de que te des cuenta habré vuelto ya que te dejo mi órgano más preciado y volveré para recuperarlo. Esteremos trabajando toda la noche, pues nos queda mucho que terminar, pero antes de irme quería decirte lo mucho que te quiero. Todos estos años juntos se pasan volando con tu sonrisa en su momento apropiado que me engatusa después de tantos años. Esos ratos tan buenos y no tan buenos pero que al final conseguíamos superarlos...
Con resignación debo de escribir para poder volver lo antes a tu lado.

jueves, 5 de febrero de 2009

muchos años escondiéndolo,

jueves, 29 de enero de 2009

Estábamos en la misma fiesta, nos presentaron, su cara me resultaba familiar pero no caía en quién era. Cada uno seguimos por nuestro lado, en la comida nos mirábamos discretamente de reojo. empezamos a bailar, beber... Nos pusimos a hablar durante toda la noche, la fiesta acabo pero seguimos la fiesta yéndonos de bares hasta la madrugada. era una noche lluviosa, me acompaño a casa y nos despedimos.
Al día siguiente estuve pensando todo el día en el, de que me conocía, todo lo que hablamos, porqué no me convenía...
El día de navidad, mi madre me pregunto si me sonaba el número de un mensaje felicitándome. Yo deseaba que fuera él pero dudaba que fuera el anfitrión de la fiesta en vez de él. Cuando estábamos en el coche me decidí y llamé, qué sorpresa cuando escuché su voz, el oleaje de la playa, su risa alegre y contándome como consiguió "mi número". Desde ese día nos escribimos o hablamos todos los días y he visto lo activo que es, viajero, extrovertido y lo bien que sabe escuchar y me hace reír. Cada día le conozco un poco más y me parece que he echo bien en no hacer caso al que me dijo que no me convenía.